jueves, 14 de enero de 2010

"Ni una palabra" - Harlan Coben


Cuando empecé a leer a Harlan Coben creo que no lo conocía casi nadie por aquí. Eso fue hace 5 o 6 años. Ahora, yo diría que, sin ser un escritor que aparezca en las listas de superventas (en España) sí se ha hecho un huequecito entre quienes buscan en la lectura un entretenimiento. Porque yo no sé si Coben será un buen o mal escritor pero lo que sí tengo clarísimo es que sus libros enganchan y no te sueltan hasta que los acabas. Os desafío a encontrar uno que sea aburrido!Hoy os voy a hablar de la última novela suya que he leído que, además, es la única que se ha publicado por aquí: “Ni una palabra”


Harlan Coben


Es un escritor americano, nacido en Nueva Jersey en 1962.

Lo suyo es la novela negra, convirtiéndose en el primer escritor que ha conseguido los tres premios más prestigiosos en esta categoría: el Edgar, e Shamus y el Anthony Award.Sus libros se han traducido a más de 25 idiomas, se han publicado en más de 30 países y se han encaramado a las listas de libros más vendidos.

Es un hacedor de best-sellers.Entre sus novelas están:

.- Sólo una mirada
.- Última oportunidad

.- El inocente
.- No se lo digas a nadie

.- Por siempre jamás
.- El bosque

.- Ni una palabra.
Yo he leído cuatro novelas de este escritor y las cuatro he disfrutado. Me resulta imposible recomendaros cualquiera de ellas sobre las demás porque todas son del mismo estilo y todas mantienen el mismo nivel. Así que, si queréis iniciaros en la lectura de este escrito, cualquier de las que yo he leído –Solo una mirada, Por siempre jamás, Ni una palabra o No se lo digas a nadie- podrían estar bien.

Sus novelas son asombrosamente fáciles de leer, enganchan desde el principio hasta el final y no aburren jamás.

Argumento

Un adolescente se ha suicidado. Adam, su amigo, se encuentra mal y sus padres están muy preocupados por él. Cuando el joven empieza a hacer cosas raras, los padres, para saber en qué andan metidos, deciden poner un artilugio en su ordenador que les permite enterarse de todos sus correos, comunicaciones, etc…

Al mismo tiempo, un asesino anda suelto. Ha secuestrado a una mujer y la ha matado a golpes, haciéndola irreconocible. ¿Qué tendrá que ver con Adam y sus padres?Espero con estas dos frases haberos dejado con la mosca detrás de la oreja. Si queréis saber algo más, tendréis que leer la novela.

Impresiones
‘’’Hacía tiempo que un libro no me enganchaba tanto’’’. Ya os he contado alguna vez que una amiga de la Facultad y yo hemos instaurado la costumbre de quedar dos veces al año, en enero y julio, coincidiendo con Reyes y con nuestros cumpleaños, a intercambiar libros y regalarnos un libro, tanto por Reyes como por el cumple. Además de conseguir así mantener el contacto (acabamos la carrera en el 93 y la vida nos ha llevado por derroteros completamente distintos) tanto ella como yo podemos leer novelas que, de otra forma, en muchos casos no habríamos elegido. Es evidente que todos tendemos a elegir libros de nuestro estilo, que creemos nos van a gustar pero, muchas veces, cerramos así la puerta a otros libros, que se salen fuera de lo que normalmente leemos, de nuestros gustos literarios, pero que es posible que nos sorprendan agradablemente.Pues bien, el jueves pasado quedamos. Ya os iré contando los libros que me ha prestado, éste es uno de ellos. Tras despedirme de ella, el peque quiso ir al parque. Yo cogí al azar uno de los libros que me había dejado –éste- para llevarlo allí. Pues bien, me enganchó tanto que ya no pude soltarlo. A pesar de que tenía otro libro a medias en casa y no me suele gustar mezclar lecturas, tuve que dejar el otro aparcado –y eso que no estaba mal- y continuar con éste. Lo empecé el jueves a la tarde, para el sábado ya lo había terminado. En la parte de atrás del libro se contiene una recomendación sacada del San Francisco Chronicle: “No empiece a leer si tiene mañana algo importante que hacer. Ni una palabra le impedirá dormir durante toda la noche”

Esta novela es altamente adictiva. En serio, yo no la he leído: la he devorado! Normalmente leo rápido pero esta vez he batido mi propio record: pasaba páginas sin siquiera darme cuenta, a una velocidad supersónica. La contrapartida es que, lógicamente, dentro de poco seguramente no recuerde nada del libro, salvo la buena sensación que me ha dejado: lo que rápido se aprende, rápido se olvida.El estilo de Coben es el típico de los escritores de best-sellers: frases cortas, mucho diálogo, capítulos cortos que acaban con un misterio que hace que no puedas parar y pases de inmediato al siguiente... Hay gente que tiene prejuicios contra los best-sellers; no sé si estarán o no justificados pues en esta materia, como en todo, de todo hay en la villa del señor: hay best-sellers buenísimos y best-sellers que no valen para nada. Harlan Coben es de los que escriben best-sellers buenos. Depende de lo que busquéis: si buscáis una historia intrigante, que os tenga pegados al sillón, que os entretenga y no os aburra o se os haga pesada o lento en ningún momento, éste es vuestro escritor. No hay una sola frase que sobre en el libro, no se anda por las ramas, sino que va derecho a la acción, y acción hay múchísima: es una novela vertiginosa. En ella pasan muchísimas cosas, una detrás de otra, sin un respiro.

Como novela negra que es, mantiene intriga hasta el final. Pero va dando pistas de cuál va a ser este final. No se lo saca de la manga, no es absurdo o totalmente inesperado. No toma el pelo a los lectores.Pero, además de intriga y diversión, la novela también da que pensar. Plantea el tema del control que los padres podemos ejercer sobre nuestros lícitos. ¿Hasta dónde es lícito invadir su intimidad en nuestro afán de protegerlos? Supongo que si os pregunto si leerias el correo, los SMS o el diario de vuestros hijos todos me responderiais con un no rotundo (eso espero!). Pero, ¿y si sabéis que vuestro hijo está metido en algo raro, que no es el que era? Y si, además, uno de sus mejores amigos se ha suicidado recientemente y teméis que él pueda hacer algo semejante, ¿no investigariais entonces en su ordenador?, ¿no usariais el GPS que tiene integrado su móvil para averigüar donde se encuentra, si supierais que está en peligro? En abstracto es muy fácil responder, pero si nos pasa a nosotros, supongo que podríamos llegar a hacer cualquier cosa. Aunque una invasión tan radical en la intimidad de nuestro hijo como plantea la novela suponga que le perdamos para siempre, por lo menos sabemos que está vivo.

Además, a pesar de la rapidez con la que se desarrolla el libro, ha sabido emocionarme y conmoverme; para no variar, incluso he dejado escapar alguna lagrimilla. Y es que no es para menos: creo que no puede haber nada peor que perder a un hijo. Pero, si malo es perderlo por una enfermedad, o un accidente, perderlo porque se suicida tiene que ser sencillamente insoportable. Tiene que quedarte una sensación de no haber hecho algo, no haberlo previsto, no haberte ocupado lo suficiente de él..., no os parece?En fin, como veis, a pesar de ser un libro de esos de consumo rápido, también tiene su miga si queréis buscarla.

Datos técnicos

Ha sido editado por RBA en la colección de novela negra. Tiene 414 páginas. Se trata de un libro de tamaño grande y tapa blanda. Es muy reciente, de mayo de este año. A mí me lo han dejado, pero he mirado en internet y cuesta 15 euros, lo que se agradece, dado que el precio medio de las novedades literarias se suele situar en torno a los 20-22 euros.

Recomendación

Por si no os ha quedado claro: LO RECOMIENDO MUCHÍSIMO.

Lógicamente, no para todo el mundo, aunque sí para casi todo. Si lo que queréis es leer una novela que no os deje respirar, que en ningún momento os aburra o se os haga pesada o difícil de leer, que tenga un argumento y una forma de narrar de esos que enganchan sin remedio, ésta puede ser la vuestra.

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