miércoles, 20 de enero de 2010

"El inocente" - Michael Connelly


Michael Connelly


Nació en Filadelfia. Estudió periodismo pero, apasionado de la novela negra, se trasladó a Los Ángeles, ciudad que ha sido tomada como escenario por muchos autores de este género y en la que residen gran número de ellos. Allí trabajo en la sección de sucesos del Los Ángeles Times, trabajo que le permitió acceder a los entresijos de la investigación criminal. Por suerte, se decidió a dejar la realidad y entrar en el mundo de la ficción creando a Harry Bosch, el protagonista de la mayoría de sus novelas.


Ha escrito:


"El eco negro" (que recibió el Premio Edgar de novela negra en 1993),


.-"Hielo negro",


.-"La rubia de hormigón"

.-"El último coyote"


.- "Pasaje al paraíso" (todas éstas de la serie de Harry Bosch )


.- "El poeta",


.-"Luna Funesta",

.- "Deuda de sangre" (que fue llevada al cine por Clint Eastwood,


.- "El vuelo del ángel",


.-"Más oscuro que la noche",


.- "Llamada perdida"


.-"Ciudad de huesos".


.- "Echo park"


Yo lo descubrí hace seis años. Una compañera de trabajo era, como yo, ávida lectora y aficionada, en concreto, a la novela negra. Hablamos de libros y yo le comenté que me encantaba Henning Manikell. Ella me dijo que también le gustaba mucho, tanto como este tal MIchael Connelly, del que yo nunca había oído hablar. Por supuesto, no podía desperdiciar la ocasión y enseguida me fui a la biblioteca dispuesta a coger alguno de sus libros. El que elegí fue "Deuda de sangre", que me gustó mucho. Después, he leído otros como "Luna funesta", "Pasaje al paraiso" o "El último coyote". Y todos, en general, me han gustado (aunque, eso sí, no tanto como los de Henning Mankell -a los que veo más completos y elaborados-. Connelly escribe, más que novela negra, thrillers. Típicamente americanos: mucho ritmo, mucho diálogo.


Argumento


Michael Haller es un abogado defensor. Es muy bueno en su trabajo. Se conoce todos los intersticios de la ley y es capaz de estirarla y estirarla, buscando las vueltas al trabajo de los policías y de la Fiscalía, para encontrar el punto flaco por el que estirar de la manta y salvar a su cliente, no importa lo culpable que éste sea...


No tiene escrúpulos a la hora de hacer que un hombre, al que sabe culpable, quede libre pues, como él dice, todo el mundo tiene derecho a la mejor defensa posible. Sólo hay algo que le echa para atrás: no descubrir la inocencia cuando la tenga delante. Está tan acostumbrado a tratar con culpables que teme que algún día tenga que defender a un inocente y no sepa reconocerlo.En esta ocasión, va a tener que defender a Louis Roulet, un hombre joven y rico. No es el típico cliente que suele tener, ya que en la zona en la que trabaja, la mayoría de sus clientes son traficantes o ladrones de poca monta. Que alguien de la zona rica de la ciudad acuda en su búsqueda, es una auténtica sorpresa: ¿habrá encontrado al "cliente fión" con el que todo abodago defensor sueña?


A Roulet le acusan de haber golpeado salvajemente a una prostituta. Él no niega que acudió a su casa para mantener relaciones sexuales pero sí que le pegase, considerando que le han tendido una trampa para sacarle dinero en una posterior demanda civil. Parece un caso clarísimo peeeeero.... todo se va a complicar y a enredar de tal manera que todos los principios y la forma de actuar de Michael van a dar un giro de 180 grados.


Impresiones


El libro me ha gustado muchísimo. Lo elegí para llevarlo a mis pasadas vacaciones en Asturias porque sabía que el poco tiempo que dispusiese para leer iba a ser en una habitación con mi marido y mi hijo; es decir, con la tele puesta, gente hablando... vamos, no unas condiciones perfectas para concentrarme. Aposté por este libro porque tenía clarísimo que sería una lectura perfecta para condiciones así: lectura fácil, ligera y sumamente atrapante. Así habían sido todos los libros que hasta el momento he leído de Connelly y así ha sido también en esta ocasión. Es más, diría que es el libro de Connelly que más me ha gustado. Intentaré explicaros a continuación mis razones.En primer lugar, el argumento. El thriller jurídico me encanta, para qué voy a negarlo. Como muchos sabéis, yo he hecho Derecho y la cabra siempre tira al monte. No tiene nada que ver el sistema judicial español con el americano (es muchísimo más entretenido el americano si por las novelas y películos nos guiamos, al menos), pero, bueno, no por eso voy a dejar de disfrutarlo.


El rey de los thrillers jurídicos es John Grisham; al menos el más conocido. Yo he leído muchas cosas suyas; al menos las primeras novelas publicadas por aquí aunque úlitmamente hace tiempo que no leo nada suyo, quizás un poco cansada... Bueno, pues siendo bueno en este tema Grisham, para mí es mucho mejor Connelly. El estilo es básicamente el mismo, pero, en mi opinión, Connelly consigue atrapar mucho más al lector. No todo lo que Connelly escribe son thrillers jurídicos; en realidad, suelen ser thrillers a secas, o thrillers policíacos. Si no habéis leído nada de Connelly y os gustan este tipo de novelas, os aconsejo que empecéis ya a buscar alguna novela suya. Quizás "El inocente" sea la mejor opción.Me ha encantado la descripción que hace Connelly de la forma de trabajar de un abogado defensor: no sólo es abogado sino realmente investigador. En España, un abogado defensor se limita a citarse con el cliente, acudir al Juzgado de Instrucción cuando le llaman para asistirle como imputado o cuando declaran testigos, preparar el juicio y, en su día, acudir al Juicio Penal y defenderlo. Por lo que sé de las novelas americanas, allí el abogado, no sólo prepara una defensa con su cliente sino toda una historia: para ello investiga (hay unos investigadores privados, normalmente antiguos policías, especializados en buscar pruebas que lo absuelvan o incluso que incriminen a otra persona). Tampoco da la impresión de que haya realmente una fase instructora (al menos como la ahí aquí) sino que todo se resuelve en el plenario, en el juicio penal. Pero, bueno, sea como fuere, en esta novela Connelly nos muestra perfectamente como es un típico juicio penal americano.


Me ha gustado también que Michael, a pesar de parecer en un primer momento, que es un tipo sin escrúpulos, que se mueve sólo por dinero, no lo es en realidad y cree de veras en la validez de su trabajo. Creo que todos nos hemos preguntado alguna vez cómo un abogado puede defender a un determinado cliente (por ejemplo, ¿quién puede defender a un asesino y violador de niños?). Lo cierto es que el sistema legal y judicial exige que todo acusado tenga su defensa y que ésta sea la mejor defensa posible. Es un derecho legal del acusado tener su defensa; derecho reflejado en las leyes pero también en las propias Constituciones como un derecho fundamental. Relacionado con ésto está el derecho a la presunción de inocencia (al menor aquí, no sé en América porque más bien parece lo contrario: que allí los acusados tienen que demostrar que son inocentes..., no sé). Este derecho tiene una base muy clara: se entiende que es menos malo que un culpable quede libre que que un inocente sea condenado. Yo estoy de acuerdo, no sé vosotros... Siendo malísimo que, por poner un ejemplo, un asesino quede en libertad, peor sería que un hombre inocente vaya a prisión como culpable de asesinato, no creéis?En fin, que me enrollo y no es el tema.


En cuanto al estilo de la novela, suele ser el normal en este tipo de novelas: bastante diálogo, algunas sorpresas y mucho ritmo. La novela engancha desde un primer momento; resulta sencillísima de leer, lo que se hace sin ningún esfuerzo. Lees cada vez más rápido impaciente por saber cómo se resuelve todo. El que tenga sorpresas no significa que el autor juegue con el lector: no hay cartas que se saque de la manga, no, todo nos lo va dando poco a poco; nos vamos dando cuenta de las cosas al mismo tiempo que se da cuenta el protagonista. El escritor no nos toma el pelo. Además, la historia no es fantasiosa ni mucho menos, es un caso que perfectamente podría darse en la realidad.Si bien no alcanza la profundidad en la descripcióon de personajes a la que nos hemos acosstumbrado últimamente con la novela negra nórdica, tampoco pasa de puntillas por ellos. Al menos, por el protagonista principal, al que llegamos a conocer razonablemente bien. Nos da unas pinceladas de su vida general (familia, amistades, etc) y unas cuantas más de su forma de pensar y de actuar.


Conclusión


Como ya he dicho, la novela me ha gustado muchísimo. Me ha ofrecido lo que andaba gustando: muchísimo entretenimiento, facilidad de lectura y lectura absorbente. Le he puesto cuatro estrellas pero perfectamente podría haberle dado cinco (ya sabéis que valoro cada libro concretamente, poniéndolo en relación con otros de su misma clase, no con cualquier libro en general).''' Hablando de thrillers jurídicos, éste será de los mejores que he leído.'''Así que sí, lo recomiendo, sin dudas, como recomiendo, en general, al escritor. Es un autor muy conocido en EE.UU. pero también aquí, donde tiene un gran número de lectores fieles. Así que ya sabéis, si no lo conocéis, corred a la biblioteca o librería a buscar alguno de sus libros. Todos ellos creo que merecen la pena.

1 comentario:

  1. Rebeca de Winter14/10/11 18:04

    Soy seguidora de Connelly desde hace ya unos añitos y me he leído casi todos sus libros. Para mí es uno de los grandes.

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